16 octubre 2009

El Ansia

Hace poco le he prestado la palícula El Ansia a una prima mía que anda como loca con la saga Crepúsculo y los vampiros en general, ya que mi película favorita sobre el tema. Y no tiene nada que ver con la escena entre Deneuve y Sarandon. Lo juro. De verdad.



Como he querido explicarle un poco el tipo de vampiro que aparece en el film, me he puesto a mí mismo ante la tesitura de clasificar las características típicas y las variaciones ofrecidas a lo largo de los años, para definir el tipo de monstruo que aparece en la película. De ahí, a hacer una sugerencia para meter esta tipología en las partidas de rol.

Para hacerlo, escójase el vampiro de cualquier sistema de juego y háganse los cambios suficientes para introducir estos conceptos (algunos ya existen en algún juego, por lo que no debería costar mucho a un árbitro despierto).

1. En el Ansia, la relación entre un vampiro y los vampiros a los que crea es importante. Aunque no se dice directamente, para mí está claro que un chupasangres será inmortal mientras el vampiro que le creó le ame. En el momento en que nuestro sire, nuestro pater sanguineus, deje de amarnos, empezaremos a envejecer a marchas forzadas. Sin embargo, no moriremos. Pasaremos a ser un anciano en uno o dos días y a parecer un cadáver inerte poco después. Pero seguiremos en ese estado de cadáver putrefacto por un tiempo mayor del que ningún vampiro haya sido capaz de recordar.. o hasta que nuestro "progenitor" muera. En el juego convendrá incluir por tanto un sistema que tenga en cuenta la relación entre ambos y quizá métodos no naturales
para fomentarla.



2. Para convertirnos en vampiros parece que debemos beber la sangre de nuestro maestro, pero no parece absolutamente necesario morir para transformarnos. De hecho, creo que morir nos lo impediría. Dejémoslo entonces en que nos transformamos y pasamos a tener un Ansia inhumana por la sangre. 

3. La sangre va a ser nuestro único alimento satisfactorio. Parece que como mínimo podemos tomar bebidas alcohólicas y no parece haber motivo para pensar que no podemos tomar otras comidas, peroe stá claro que tenemos necesidad de tomar sangre. Desde mi punto de vista, queda incluso más interesante que la sangre sea necesaria como adicción y goce, pero que no sea necesaria para la inmortalidad; sólo el amor de nuestro creador.


4. Los vampiros no tienen dientes puntiagudos retráctiles. En lugar de eso, han de conseguirse la sangre extrayéndola por la fuerza de sus víctimas con algún instrumento. Los vampiros de la película usan colgantes en forma de Ankh que ocultan un cuchillo pequeño y muy afilado. La mala noticia en este caso es que todo es mucho más evidente y que no hay saliva anestésica de por medio: es tan doloroso como uno podría esperar, a menos que se haga con cuidado y con la víctima voluntaria. Esto significa que matar es mucho más necesario para ellos ahora y que podemos por tanto deducir, aplicando criterios ecológicos y de sensatez: 

- Que hay muy pocos vampiros, ya que un número importante de muertes llamaría la atención.

- Que han de necesitar alimentarse de sangre poco a menudo u obtenerla de fuentes voluntarias y/o inconscientes o incluso de bancos de sangre hospitalarios. Pongamos que deban beber al menos un par de veces al mes, pero que puedan deleitarse con más consumos si lo logran hacer viable.


5. ¿Tienen poderes? Sí, se ve que alguno, aparte de la inmortalidad. Hay momentos en los que se sugiere una capacidad de atracción sexual superior a lo normal. Y también, fuerza sobrehumana, muy útil para subyugar a sus víctimas. No está claro que haya más; en cualquier caso, sugeriría al árbitro, para recrear el ambiente, que sean pocos. Incluso convendría que fueran más sencillos de matar que los vampiros tradicionales: apostaría incluso porque sólo sean algo más resistentes a las heridas que un humano normal.