20 julio 2012

Carrusel rolero de Julio: magos, magias y maguerías. Residuos y realismo.


En el carrusel rolero de este mes se trata el tema de los magos, las magia y las maguerías en general, propuesto inicialmente por el blog Enanadas, pero tras la desaparición de este, hemos trasladado el anfitrionado de este mes a ERDSO, donde podréis encontrar enlazadas el resto de entradas.

Magia y realismo, ese va a ser mi foco de hoy. Una preocupación de determinado tipo de juegos en los que la magia es importante no sólo acompaña sino que lo impregna todo. Y es una preocupación sobre todo cuando cometemos el error de llamar realismo a "se parece a  nuestro mundo".  No veo tan importante determinar si la magia es excesiva o si su origen no tiene unas bases mundanas, terrenales, comparadas con la de nuestro mundo, ya que estamos hablando de mundos de fantasía, en los ue tenemos libertad para partir de cualquier concepto de magia.

Más importante para lograr transmitir realismo es si la magia tiene consecuencias visibles en el mundo de juego. Si tiene alguna consecuencia legal por ejemplo el que los magos porten objetos mágicos a la vista o cómo se actúa con respecto a los hechizos de lectura de mentes (cuestión que se suele resolver mejor en la Ci-Fi, me encanta cómo lo hace Traveller, por ejemplo, partiendo de su impacto social y hasta religioso).

Cundo me enfrento a un juego nuevo sé que estoy ante un mundo medieval fantástico mal construido si, siendo la magia abundante, conocida, frecuente, accesible y/o barata, el mundo se sigue pareciendo demasiado a nuestro medievo. Si los magos son abundantes y les interesa el dinero para poder seguir investigando hechizos, ¿qué hacen los reyes y alcaldes de poderosas ciudades que no les contratan para que pongan luces por toda la ciudad o al menos en los lugares públicos más importantes? ¿No preferiría un mago hacer eso de vez en cuando en vez de dedicar todo el tiempo a jugarse la vida en mazmorras? ¿Cómo influiría en tu educación que tu profesor pueda saber si has copiado o no o incluso si vas a copiar, gracias a una silla chivata? ¿No serán los matrimonios de conveniencia aún más frecuentes si el amor es tan sospechoso en un mundo de pócimas que puedan simularlo? ¿Qué precauciones tomarías si un mago te invita a comer para regatear sobre un negocio? ¿No necesitaremos magos para investigar asesinatos realizados con magia? ¿No los habrá a montones?

Establecido el campo del realismo como el del impacto que la magia tiene sobre la sociedad, voy a centrarme en un tema que no suelo ver considerado a menudo: la magia residual. Antaño, cuando por mi pueblo pasaban los trenes cargados de carbón, la gente se acercaba a las vías a buscar trozos del mismo que se hubieran caído para usarlos en la chimenea. Cuando los frutos del manzano del vecino caían al suelo quedando sin recoger, se saltaba la tapia y se agarraban. Las familias detenían el coche en los arcenes de las carreteras para coger un girasol de un sembrado y seguir el viaje comiendo pipas. Mi primera casa la amueblé entera con lo que en los días de recogida de muebles los barrios caros de Madrid dejaban en los contenedores. El chatarrero reutiliza el metal que tú hace tiempo dejaste de saber por qué lo guardas. Los burros de un vecino se comen la hierba demasiado alta del jardín contiguo.

Ahora, pensad en un mago trabajando en su laboratorio. En un vendedor de remedios mágicos y su almacén lleno de botellas, remedios anticuados, materias primas. Pensad en los objetos sobre los que se lanzan hechizos temporales, o las paredes de una habitación donde se hayan lanzado una y otra vez sulfuros mágicos de una trampa de efecto imperecedero, cuyas paredes hayan quedado untadas tras décadas o siglos de impregnarse del mejunje. Pensad en los restos, en lo que queda, en la basura, en lo viejo y desechable.




Y ahora, pensad en toda una casta de personas, de oficios esporádicos y sin regular, dedicados a:

- Recoger y limpiar correctamente las botellas de las pócimas un mago, revendiendo luego los exiguos restos impregnados en el trapo de hilo usado.
- Limpiar las bodegas de un barco que haya transportado pociones o materias primas para hacer magia, recogiendo del fondo las mezclas del contenido de botellas rotas o briznas de hierbas poderosas.
- Detectar como un zahorí zonas donde se haya acumulado magia ambintal de tanto lanzarse hechizos.
- Descuideros que rebuscan en la basura después de un mercado que incluya puestos dedicados a lo mágico.
- Gente que roba o compra los mandiles y túnicas manchadas de productos que usan los magos dedicados a la experimentación.
- Buscadores de páginas sueltas de grimorios destruidos o de borradores de hechizos desechados por su creador, arrojados a la basura; de objetos mágicos rotos que puedan contener restos de magia en bruto.

En resumen, tenemos en potencia un mercado negro de subproductos mágicos, elaborados con restos y sobras, de dudoso efecto pero ridículo precio, al alcance de los pobres y los desesperados. A veces, como pasa en los mercadillos de productos antiguos, se puede encontrar alguna joya verdadera, algo realmente útil o valioso.

9 comentarios:

  1. Como decían en la mediocre "Yo, Robot" (película): Ésa es la pregunta correcta. Como digo yo parafraseando a los gangsta más modernos: dat's ma kind o'shit, bro.

    Es decir, que te aplaudo el artículo y que añado que yo creo que es la magia mal construida lo que más daño ha hecho a la literatura fantástica y a muchos juegos de rol para quienes no queremos que nos cuenten un chiste malo sobre lo poderosos que son los magos pero nadie lo nota en la sociedad.

    Toda magia debe tener un precio. Un mago debe exponerse a algo muy chungo por el poder, de esa manera se conserva la posibilidad de poder crear una sociedad parecida a la que imaginamos que debió ser en épocas pretéricas. Si la incluimos como un artesanado más o como algo que muy pocos estudian porque muy pocos sobreviven a sus efectos tenemos algo que mola. Sí, porque lo demás no mola, es Walt Disney.

    El Dark Sun era un juego, por cierto, que creaba un mundo basado en los efectos precisamente de la magia residual, y a pesar de tener luego las lacras de la magia D&D, que a mí nunca me ha gustado mucho, tenía el grandísimo pro de mostrar qué ocurre en un mundo (o podría ocurrir) cuando se hace demasiada magia.

    Lo que propones, por eso mismo, de los residuos, es estupendo, porque anima a crear familiares o aprendices que se dediquen a cosas más mundanas, a "tráeme un café mientras maquino cómo dominar el mundo".

    Viva la magia, pero la que no se sube a la cabeza.

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    1. Te encuentro en todas partes... XD

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  2. Bueno pensad ahora en la tecnología en nuestro mundo y cuanta gente vive sin agua ni electricidad ni la más simple de las calculadoras o móviles.
    Es decir, un mundo puede tener mucha magia, pero esa magia es entendida de diferentes formas en diferentes territorios. Obviamente se puede criticar mucho y en cuanto la magia es muy abundante aparecen preguntas de por que no se han resuelto las cosas de una manera u otra, pero pensad que como todo buen gremio si lo venden todo y arreglan todo, ¿De qué vivirán luego si ya no los necesitarán? ¿Y que dicen los comerciantes de objetos si los magos los regalan?¿Por qué actualmente seguimos utilizando el petróleo y los coches con ese carburante?
    Es sólo para que pienses que los mundos pueden ser mágicos y que la mitad o más de la población no tenga acceso a ella, el medievo no era una época socialista/comunista, ni ningún momento pasado de la historia, ni siquiera la prehistoria por mucho que digan algunos. Tan sólo en un futuro hipotético a lo Star Trek es posible, donde TODA la población trabaja par un bien común y que todo el mundo tenga acceso a todo.

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  3. Mmmmmm...te refieres a un mundo con mucha magia, pero que solo unos pocos tengan acceso a ella. Si es así, no veo el problema. De hecho, Jacobo habla de el único acceso posible que tendrían clases desfavorecidas sobre un recurso valioso, es decir, los restos. Y pone un ejemplo muy de antaño, los trozos de carbón que recogen los desfavorecidos cuando caen de su tránsito hacia tierras más afortunadas.

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  4. El acceso a la magia es importante, pero la impronta que esta deja en nuestro mundo, mucho más. Dotar de verosilimitud a nuestras partidas se me antoja tremendamente necesario. Gran artículo, Jacobo.

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  5. Muy buen artículo! De hecho habíamos hablado de ello por G+. Presentar una sociedad medieval añadiendo magia recurrente sin cambiar lo que implicaría es de infantilismo narrativo. Sigo tu estela en mi entrada del carrusel, desde una perspectiva social http://www.laboratoriofriki.com/2012/07/realismo-y-magia-implicaciones-sociales.html

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  6. Me han gustado ambas, esta y la de Athal, pero a mi modo de ver, aqui la cosa no es la magia si no la coherencia del escenario. Si hablasemos de que los zombis son frecuentes, hablariamos de lo mismo, en las aldeas se enseñaria de crios a segar trigo y cabezas, los guerreros se especializarian contra ellos, etc etc Para mi la gracia de este tema es la coherencia, no la magia.

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  7. Me encanta este artículo, realmente bueno. Estoy completamente de acuerdo contigo, creo que a veces falta darle esa vuelta de tuerca al mundo de la magia, para integrarlo de una forma más razonable en la sociedad.

    Me ha inspirado tu análisis, y me lanzaré a compartir mis impresiones sobre ello en mi blog próximamente. Si te apetece pasarte, a lo mejor te gusta, e incluso podemos intercambiar algún enlace :)

    Un saludo y enhorabuena por tu fantástico blog!

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  8. Hola y perdonad que me haya ausentado tanto tiempo de los comentarios. Primero, gracias a todos por interesaros por el artículo y debatirlo.

    Mauro, tú y yo hemos hablado largo y tendido sobre la magia en la fantasía heroica y coincidimos mucho, poco tengo que añadir a lo que has dicho, gracias por tomarte el tiempo.

    Haco, tienes mucha razón en que el medievo no es socialista ni comunista y un error común es extrapolar conceptos modernos a mundos medievales sin tener en cuenta esta precaución. Tu advertencia debería grabarse a fuego en las tapas de los libros de rol. Sin embargo, yo no hablo de socialismo ni comunismo, en los que el reparto de bienes es obligatorio. Mi hipótesis se parece más al capitalismo actual, que a su vez se acerca cada vez más al medievo sustituyendo derechos nobiliarios por dinero y castas sociales. Es decir, las "sobras mágicas" que aprovechan los pobres o débiles serían accidentales, no planificadas en una suerte de caridad. En otros casos, como negocio, el mago podría cobrar por esos restos. El uso de los restos sería muy limitado, su poder, ridículo, pero como pasa con quienes acuden a la homeopatía, se puede comprar algo que no valga para nada pero PAREZCA que vale para algo. Me doy cuenta escribiendo esto que mi aclaración y desarrollo en este comentario no están claros en el texto, por lo que te agradezco doblemente el comentario.

    Gracias a todos los demás por comentar, en especial a los que deriváis a vuestro propio análisis. Un abrazo

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